-"Le puse los cuernos al león, le puse los cuernos al león...!!!!
El gorila que andaba por allí le advirtió al monito que si el León lo escuchaba lo iba a dejar como para recoger con cuchara.
Al monito le importaba un rábano.....
De repente apareció el león y se armó una pelotera de novela. El monito emprendió la retirada y comenzó a correr sintiendo en la nuca el aliento fétido del león que, ya le estaba dando alcance.
En su desesperación, divisó a los treinta metros un tronco hueco y alcanzó a entrar.
El león metió la cabeza dentro del tronco y quedó con la cabeza trabada en el tronco.
El monito salió por el otro extremo y dió la vuelta y cuando vió al león con la cabeza atorada en el tronco....lentamente le levantó la cola al león y dijo: "ja, ja, ja, ja,.... esto no me lo va creer nadie....!!!!




