ALABANZA FRATERNA
Para mi hermano Armando,
cariñosamente
Era tu alma infantil lira sonora,
traías el numen que nació contigo;
lucía tu candor cual bella aurora
y era tu pecho de la musa abrigo.
Ánfora de virtudes poseías
y la naturaleza te inspiraba
con hermosas y dulces melodías...
Tu alma ávidamente proclamaba
el arte musical, tu don divino,
que fuera compañero en tu camino
donde obsequiabas notas como flores,
sin pensar seriamente en tu destino,
tan sólo en prodigar dichas y amores.
Y aún vibras con tu plectro en cada aurora,
con ignotas y bellas consonancias,
en donde van implícitas las ansias
de alegrar con tus cantos cada hora.
Permite que en mis versos cristalinos,
con fraterna emoción mi voz alabe
tu inspiración, deseando que no acabe
y vayas recorriendo los caminos,
donde forjes tus cantos como el ave
y que nos sigas regalando trinos.
Víctor






