He leído sus casi cuatrocientas páginas de un tirón, me ha parecido una novela espléndida, emocionante, dura y tierna a la vez, algunas de las historias secundarias que aparecen en el relato, como la del niño mudo o la del hippie al que adopta una viejecita son de una ternura inmensa. Una lectura recomendable para este verano






