Sobre el control mental, me parece bueno reflexionar sobre como el jefazo pretende controlar pensamientos y emociones a través del dominio del lenguaje; las restricciones que pretende llevar a cabo en el diccionario son reflejo del afan de homogeneización (qué palabrón) y de falta de matices que pretende en el ámbito del pensamiento. Esto incide directamente en la eterna disputa sobre la relación simbiótica lenguaje-pensamiento.
En cuanto al poder, piensa que controlar el instrumento de comunicación entre personas es un arma muy poderosa.
Espero que te ayuden mis sugerencias.