Me encantó esta novela, a pesar de que Eco utiliza un lenguaje no demasiado accesible (o tal vez en eso reside, en parte, el encanto del libro). La temática en sí, bastante atípica, sus personajes con sus tribulaciones... sobre todo me gustó el sacerdote alemán (´véase su explicación de porqué el alemán es el idioma más perfecto que existe).