Los Reyes Magos

-Patines, bicicletas, los Reyes me trajeron-

Manuel dijo orgulloso con rítmico ademán.

-Yo vi cuando en mi casa los tres se detuvieron

para darme regalos, sonriendo dijo Juan.

-Yo una linda muñeca encontré en mi ventana-

Habló una niña hermosa como rosa en botón.

Y en ese mismo día a Lupita mi hermana

le dieron un alegre vestido de crespón.

Escuchaba la charla atento Luis Patiño.

Éste no tenía padres, ni hermanos de orfandad.

Nadie le había ofrecido con amor a este niño,

ni juguetes, ni nada, en prueba de amistad.

Se acercó a su maestro y le dijo llorando:

-¡A casa de los pobres!...¿ por qué no van, señor?

¡Si a los niños, los Reyes, les vienen regalando

juguetes, con cariño y con profundo amor!

El maestro callado, por el dolor deshecho,

acarició a aquel niño con desesperación;

y aquella cabecita la reclinó en su pecho,

y unieron en su llanto el mismo corazón...