LA NIÑEZ

La niñez es un juego de pelota.
Es un trompo que baila sin sentido.
Es un arco y es una alegre nota.
Es subir a la rama por el nido.

Es ganar, es decirle al compañero
que en medio de la nada somos dueños
de un pensamiento cándido y sincero,
de un infinito que alimenta sueños.

Es volar en el lomo del Pegaso.
Es emprender galáctica aventura.
Es sujetar el alma con un lazo.
Es jugar en un mundo de ternura.

La niñez es la magia del momento,
del renacer, que configura ansiosa
el anhelo febril de ver el viento
y de asir la fragancia de la rosa.