Seguro que cualquier momento es bueno para El Gatopardo :lol

Está claro que cada estación, como cada estado de ánimo, necesita un tipo distinto de lectura. A mí no me influye tanto verano/invierno como estar de vacaciones o no. Si estoy de vacaciones leo mucho menos (ya sé que debiera ser al revés, pero no se puede hacer todo a la vez) y me apetecen cosas ligeras: este verano me llevé dos libros de vacaciones Los mares del sur de Vázquez Montalbán, con el que acerté plenamente, y El retrato de Dorian Gray de Wilde. Con este último, según abrí la primera página fui consciente de que me había equivocado de parte a parte. De hecho, lo tengo apartado en una estantería para releerlo en un tiempo un poco más relajado.


El corazón es un niño: espera lo que desea.