Ah, ahora siento mil veces que hay libros para ciertas ocasiones... ¡los exámenes!.
Tengo varios libros que me apetecen mucho, mucho, pero que me veo incapaz de leer ahora.

Bien sea porque leer tres páginas diarias antes de caer en las garras de Morfeo es como para perder el hilo de cualquier libraco, bien porque busco cosas que me hagan pensar poco... Lo cierto es que ayer traté de empezar alguno y me sentí como en una época crítica. Ninguno me valía, todos me parecieron pesados, largos.