... apreciado Jaume.

La teoría económica nos indica claramente que los factores que son relevantes para establecer la demanda de un cierto bien o servicio, póngase por caso un libro, son básicamente TRES:
1.- El precio del libro y de otros bienes sustitutos del mismo (otros libros, discos, teatro,....).
2.- La renta disponible para consumo (¡no confundir con riqueza!).
3.- Las preferencias del individuo.

Los tres factores o parámetros son IGUALMENTE importante en la decisión individual de compra. Si, pongamos por caso, mi renta es baja, pero mi preferencia es alta, muy alta, quizá opte por comprar libros de ediciones baratas, pero compraré. Si, y es otra hipótesis, la renta me sale por las orejas, pero suelo frecuentar las tertulias televisivas, entonces no compraré libros, me gusten o no me gusten los títulos.

Sin menospreciar el papel que la pasta puede jugar en las elecciones de consumo, debemos considerar la posibilidad de que las respuestas a esta pregunta se hayan realizado considerando la siguiente hipótesis de partida:
Suponiendo que existen las condiciones necesarias para la compra de un libro. En ese caso ¿el título del libro es un dato relevante para acabar de realizar la selección?

Bueno, si la pregunta es esa (dejando de lado la capacidad adquisitiva), mi respuesta es un NO rotundo. Leo reseñas, le quito el plástico que envuelve el libro (sí, eso hago) y lo ojeo por dentro, leo algún fragmento, compruebo la calidad del papel, ¡hasta lo huelo!, pero no me influye en forma alguna el título del libro.

Sólo una vez me he dejado llevar por un factor externo: la portada. El libro El rastro de Margo Glantz, de Anagrama. Dejé la reseña hace tiempo. Si la buscan, inserté la imagen de la portada. ¡Me apasiona la cultura etrusca!

Cordiales saludos,

Anna
Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad?. Eso es lo que significa ser esclavo. Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas en el cielo de Orión. Brillar Rayos C en la oscuridad, cerca de la Puerta de Van Hauser. Todos esos instantes se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.