... con el libro Chocolate, de Joan Harris, tenía que iniciar mi lectura diaria con un trozo de chocolate en la mano. Es muy triste, pero me identificaba mucho con el personaje quizá más antipático de la obra, el sacerdote... Lo mío con el chocolate es una especie de adicción que sólo logro controlar comiendo un pedacito, por pequeño que sea, detrás de la comida. Es que si no parece que me falta algo, y en algunos casos parece incluso una necesidad física. Vamos, que además de libroadicta soy una chocolateadicta confesa... :o :o