Me pasó que cuando leía La familia del barrio chino me he comido este verano unos mil wantanes, y, obviamente, me han dado ganas de comer leyendo Como agua para chocolate...ahí le pedía a mi viejita que me preparara porotos con riendas (frijoles con fideos como les dicen en meJico).

Lo demás es envidiar la facilidad de galantería que muestran los personajes franceses del XIX y siempre me pongo menopáusico luego de leer rusos.

Ahaaaaaaaaa, y asocio las aceitunas con el Anticristo de Nietzche, porque mientras lo leía me comí los 3 kilos que me mandó mi viejita desde el valle de Azapa....tb lo asocio al baño, malditas aceitunas.

rON