las religiones, cualquiera de ellas, no siempre tienen conexión directa con las creencias. La religion se convierte en dogma y muchas veces no permite que lleguemos a la verdad, a nuestra propia verdad, por medios propios: se nos impone.
Yo creo en algo, no lo llamo dios. Creo en una especie pancretismo, un universo en el que estoy inscrita, un conjunto de energies de a que formo parte. Y también tengo una moral que coincide con la base de casi todas las religiones –antes de que se dogmatizaran-. No necesito a la iglesia para que me diga lo que está bien y lo que está mal. Creo en el derecho de todo ser humano de equivocarse, rectivicar, buscar su propia verdad, seguir buscando y encontrándose para seguir buscando y perderse. Creo que no somos niños pequeños a los que se nos tiene que imponer la imagen de un dios padre protector y que se enfada con nosotros y amenaza con castigo: le damos a los dioses las caracteristicas de los humanos, somos asi de limitados. Pero sobre todo nocreo que los demas puedan meterse en mi vida y criticarla gratuitamente, yo llego a mis verdades aunque no sean las verdades de los demas: son las mias, eso me basta. Y no son estaticas, varian, se modifican, se contradicen, crecen… Esa es mi moral y ese es mi dios: la vida mismia