Efectivamente tampoco creo que halla marcado un antes, pero quizá si un después; ya que la precedió la tan célebre e igual de impactante "el silencio de los inocentes", pero creo que a partir de Seven se le tomó más en cuenta a este género para lanzar cada vez más temas pelíulas de asesino en serie con características también un tanto góticas, o con motivos religiosos como los pecados capitales. No recuerdo del todo unadonde un tipo mataba a personas con determinadas características y les quitaba partes de su cuerpo para formar o al cuerpo de Cristo que volvería, o el del Anticristo, pero cuando la ví, a pesar de que fue buena, sin duda me recordó a Seven. Por lo que sí tomo ya a Seven como un punto de referencia.

Por un lado la estelariza Brad Pitt, que representa un personaje de un policia aun joven (no novato) que se dejaba llevar más por intuición, por su instinto, por la pasión íncluso; contrastado con su compañero de policía (Morgan Freeman) un policía mucho más experimentado por su edad y por lo tanto más racional, calculador y frío en sus desciciones. Ambos buscan un asesino que definitivamente está loco segun su discurso, pero lo que me pareció rescatable de este personaje más allá de sus brillantes y repugnantes asesinatos (me parece que es Kevin Spacey) es el diálogo que entabla con ellos en el auto de policía cuando se conducían a la escena final; tengo que volver a ver la película para hablar con precisión de lo que habñó ahí, pero fue de grandes ligas, el matar para mostrar el sinsentido de la época actual, en lo que ha caído la cultura occidental, sobre todo en una sociedad como la neoyorkina.

Y lo reiteró, quizá porque aun soy joven y mantengo mi espíritu un tanto apasionado, pero poniendome en el lugar de Pitt, también hubiera jalado del gatillo.