Yo, después de esta premiación me convencí de una buena vez que los Oscars no son mas que una mafia del ego. Los premios no los dan a los que verdaderamente los merecen, sino a los que la audiencia gringa quiere que gane, comprobando así que tan solo son un producto mas de la comercialización Hollywoodense.
¡Por el amor de Dios!, El Señor de los Anillo ganó la exhorbitante cantidad de 11 esuatillas por simple disculpa de no haberle ofrecido tantas en las dos anteriores. Fue algo así como premiar la trilogía entera. Asunto que es por demás injusto para las demás muestras cinematográficas.
Charlize Theron gana, y no he visto que tan bien actuó o no, pero ¿no se les hace que el destruir el rostro perfecto de una belleza Hollywoodense es premiado con el Oscar?, por ejemplo, el año pasado gana Nicoles Kidman por su papel en "The Hours" (Las Horas), cuando la que más lo merecía era Reneé Zellsweger, y conste que Las Horas es extraordinaria y Kidman lo logró magistralmente. ¡Ah!, pero este año si le dan el Oscar a Renée por Cold Mountain...???, no encuentro el mérito.