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Ninguna hija debería presenciarlo
Ella sabe lo que ve,
su, aun cálido, deceso padre tendido
por los efectos intrusos de plomo;
interrumpiendo la circulación sanguínea,
todo en el nombre de una causa mezquina.
Ella sabe lo que ve,
sangre salpicada en la muralla de ladrillos,
afuera de un complejo escolar en Bagdad,
la fulminante entrada mortal en su padre.
Sus manos abiertas recogen
la cascada de lagrimas,
su grito lamenta.
Todas las nubes se congregan
en el plano celestial.
No se como se dice en su idioma:
Papiiiiiiii!
Comparto la misma sal de sangre y lagrima,
el penetrante dolor en él estomago.
El cielo digno se abre para Jalil Shaalan.
No sé, demasiado temprano a su edad
para que una niña vea su padre fallecer.
Perturbante.
©Duende Wharf 2005
Julio 22
Ninguna hija debería presenciarlo
Ella sabe lo que ve,
su, aun cálido, deceso padre tendido
por los efectos intrusos de plomo;
interrumpiendo la circulación sanguínea,
todo en el nombre de una causa mezquina.
Ella sabe lo que ve,
sangre salpicada en la muralla de ladrillos,
afuera de un complejo escolar en Bagdad,
la fulminante entrada mortal en su padre.
Sus manos abiertas recogen
la cascada de lagrimas,
su grito lamenta.
Todas las nubes se congregan
en el plano celestial.
No se como se dice en su idioma:
Papiiiiiiii!
Comparto la misma sal de sangre y lagrima,
el penetrante dolor en él estomago.
El cielo digno se abre para Jalil Shaalan.
No sé, demasiado temprano a su edad
para que una niña vea su padre fallecer.
Perturbante.
©Duende Wharf 2005
Julio 22

