Reconstrucción me supo a poco; entretenido hasta cierto punto pero no me dejó mucho más.
Las pequeñas memorias, de Saramago: ¡es el único de Saramago que no he podido terminar! Lo empecé pero hacia la mitad lo dejé, y confieso que me costó llegar hasta ahí. Adoro a Saramago y siempre me han gustado las biografías o notas autobiográficas, pero en esta caso me llevé un chasco. No conseguí conectar con el autor en ningún momento
En cuanto a mis últimas (y escasas, ejem, lecturas) destaco:
-Opiniones de un payaso, de H. Boll. Un título que al que le tenía ganas desde hacía tiempo y que espera pacientemente en mi estantería. Me llevé una grata sorpresa, no me esperaba encontrar una obra tan interesante.
-Veo una voz, de Oliver Sacks. Lo vi la semana pasada en una librería y no me pude resistir. Para variar, me lo leí en tres días, como los anteriores de este autor. Sigue una línea diferente a la de Un antropólogo en Marte o El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, en el sentido de que no analiza casos concretos sino que profundiza en los estudios sobre la sordera y, sobre todo, en la enseñanza del lenguaje de señas (con su evolución histórica). Interesantísimo. Es fascinante la de cosas que desconocemos y que tenemos tan cerca. Un libro para aprender.
-Auto de fe, de Canetti. Voy por la mitad y, aunque esta segunda parte se me está haciendo algo más lenta que la primera (que me resultó fascinante y comiquísima), es una lectura de lo más recomendable. Sobra decir que me acerqué a ella gracias a los elogios de algunos LA.
-Tiempo de un centenario, de Mircea Eliade. Novelita breve que recién comienzo.
¡Saludos azules!










