Una vez Rudolf Euken, recordé su libro acerca de la filosofia de la vida, me llevó a la feria del libro donde entré a un auditorio donde se hablaba precisamente de tal, allá cuando recien entré a la universidad y llegaba a Lima. Y recordaba que la exposición de uno de los interlocutores fue genial, muy pero muy buena.
Y entonces recordaba que al salir de ahí, y recorrer la feria del libro, pues estaba yo solo, como recien llegado de Lima, me topé con dos compañeros de la universidad que yo no los conocia mas que de vista, pero que estudiaban conmigo.
Y uno de ellos, era mi vecino, tambien provinciano, de Jauja.
Y recordé que nos hicimos "patasas" y parabamos chupando y chupando nomás, digo, tomando, emborrachandonos. recordaba que como jaujino que era, el fulano se pasaba festejando una semana entera, que barbaridad. Su cuarto era puro alcohol y cigarros, una perdición total...
Y luego, pues, como era de Jauja, recoprdé la novela "Pais de Jauja" de Edgardo Rivera Martinez. Y me llevó de nuevo a ese trance que es sentirse feliz por la lectura ociosa.
Y bueno, más allá de eso recordé que ese libro se lo regalé a una fulana y..., eso ya no se cuenta!!




