Dada la nominación de Bill Murray me ha parecido una bunea idea reflexionar un poco sobre el encasillamiento de algunos actores en determinados géneros y su supuesta transformación en algunas películas. También me gustaría hacer extensible el comentario a las transformaciones físicas que normalmente significan nominación al Oscar.
Bien, actores cómicos como Bill Muray, Adam Sandler, Jim Carrey, han sido encasillados prácticamente desde sus inicios en el género de la comedia. Aunque los tres casos son distintos, puesto que si hablamos de Murray era el típico tacañón o seriote y Sandler el típico estúpido payaso, es decir, que eran víctimas de la comedia y no artífices directos como Carrey con sus muecas histriónicas y su extremismo. Para mi los 3 tienen una vis trágica explotable que supera con creces las espectativas que inicialmente se pudieran verter sobre ellos.
Lost in Translation es una comedia, aparentemente, porque en el fondo es un drama, el desencanto de alguien que prácticamente acaba de empezar a vivir y de alguien que apura el vaso de la madurez. Bill Murray refleja el hastío, el conformismo, el dejarse llevar por la corriente, con maestría. Porque es expresivo, entrañable, duro y tierno a la vez. Por cierto, que me parece que se suele discriminar a los actores por sus papeles cómicos y a mi Bill Murray me parece uno de los mejores ( Atrapado en el tiempo por ejemplo ).
Punch Drunk Love no se puede etiquetar, al menos a mi juicio. Es una de esas rarezas que Paul Thomas Anderson suele sacarse de la manga ( como Spike Jonze, por cierto, ridiculizado en la pelóicula de su exmujer ). Adam Sandler nos resulta cómico, por sus acciones, por su torpeza ... por su retraso mental. A medida que avanza la película descubres los pequeños detalles de su interpretación, la dureza de su personaje y los matices tan bien moldeados por el actor. Para mi es una actuación compleja repleta de cambios de registro que merece como poco un reconocimiento.
The Truman Show también curiosamente tiene toques cómicos, pero como las anteriores no se queda en simple anécdota, sinó que hace una refexión acerca del futuro de los Mass Media y de la manipulación de los medios. Carrey está suavizado, más que de costumbre, y creo que si fuera capaz de bajarse los humos más a menudo, nos sorprendería, pero no entiendo porque sigue empeñado en ser así. Lo cierto es que su actuación en esta película es memorable, y tiene momentos dramáticos insuperables, dónde Carrey comprende a la perfección que la mueca fácil no tiene cabida, dónde realmente yo he visto al actor que lleva dentro y se empeña en reprimir.
Desde aquí reivindico la comedia como género difícil y lleno de vida y a sus actores como profesionales dignos de mención ( no todos, por supuesto ). Hacer llorar es fácil, basta con subir el tono de una música melosa, pero qué difícil es hacer reir...
En cuanto a las transformaciones MAX FACTOR como las llamo yo, bueno, está claro que en cuanto una hermosa actriz se afea tiene nominación asegurada, igual que hacer de retrasado ( menos si eres negro, pobre Cuba, le ha salido mal la jugada ). El maquillaje no hace al actor y parece que Hollywood premia al valor de salir feo más que a la actuación de esa persona. No he visto Monster, pero espero que Charlize Theron no me dececpione como lo hizo Nicole Kidman, cuya nariz no merecía el Oscar ( ni tampoco sus 5 minutos de metraje ).
Bien, actores cómicos como Bill Muray, Adam Sandler, Jim Carrey, han sido encasillados prácticamente desde sus inicios en el género de la comedia. Aunque los tres casos son distintos, puesto que si hablamos de Murray era el típico tacañón o seriote y Sandler el típico estúpido payaso, es decir, que eran víctimas de la comedia y no artífices directos como Carrey con sus muecas histriónicas y su extremismo. Para mi los 3 tienen una vis trágica explotable que supera con creces las espectativas que inicialmente se pudieran verter sobre ellos.
Lost in Translation es una comedia, aparentemente, porque en el fondo es un drama, el desencanto de alguien que prácticamente acaba de empezar a vivir y de alguien que apura el vaso de la madurez. Bill Murray refleja el hastío, el conformismo, el dejarse llevar por la corriente, con maestría. Porque es expresivo, entrañable, duro y tierno a la vez. Por cierto, que me parece que se suele discriminar a los actores por sus papeles cómicos y a mi Bill Murray me parece uno de los mejores ( Atrapado en el tiempo por ejemplo ).
Punch Drunk Love no se puede etiquetar, al menos a mi juicio. Es una de esas rarezas que Paul Thomas Anderson suele sacarse de la manga ( como Spike Jonze, por cierto, ridiculizado en la pelóicula de su exmujer ). Adam Sandler nos resulta cómico, por sus acciones, por su torpeza ... por su retraso mental. A medida que avanza la película descubres los pequeños detalles de su interpretación, la dureza de su personaje y los matices tan bien moldeados por el actor. Para mi es una actuación compleja repleta de cambios de registro que merece como poco un reconocimiento.
The Truman Show también curiosamente tiene toques cómicos, pero como las anteriores no se queda en simple anécdota, sinó que hace una refexión acerca del futuro de los Mass Media y de la manipulación de los medios. Carrey está suavizado, más que de costumbre, y creo que si fuera capaz de bajarse los humos más a menudo, nos sorprendería, pero no entiendo porque sigue empeñado en ser así. Lo cierto es que su actuación en esta película es memorable, y tiene momentos dramáticos insuperables, dónde Carrey comprende a la perfección que la mueca fácil no tiene cabida, dónde realmente yo he visto al actor que lleva dentro y se empeña en reprimir.
Desde aquí reivindico la comedia como género difícil y lleno de vida y a sus actores como profesionales dignos de mención ( no todos, por supuesto ). Hacer llorar es fácil, basta con subir el tono de una música melosa, pero qué difícil es hacer reir...
En cuanto a las transformaciones MAX FACTOR como las llamo yo, bueno, está claro que en cuanto una hermosa actriz se afea tiene nominación asegurada, igual que hacer de retrasado ( menos si eres negro, pobre Cuba, le ha salido mal la jugada ). El maquillaje no hace al actor y parece que Hollywood premia al valor de salir feo más que a la actuación de esa persona. No he visto Monster, pero espero que Charlize Theron no me dececpione como lo hizo Nicole Kidman, cuya nariz no merecía el Oscar ( ni tampoco sus 5 minutos de metraje ).
Écrire, c'est une façon de parler sans être interrompu...

